He intentado e intentado no quedarme sentada viendo las manecillas del reloj pasar frente a mis ojos, pero por más que trato de poner la mano, detenerlo, ah! la desesperación me invade, le sacó las pilas, ¿Cómo es posible aún camina y sin pilas?, no, no, no esto no puede ser, tiene que haber un error, la maquinaria tal vez, o..., tal vez sólo sea un producto de mi imaginación, no, falso, yo lo veo, da la vuelta, oh no, he perdido valiosos minutos, ¿Qué hago?, no ya hice todo lo que podía, giraré, me alejaré y no volveré a darte cuerda.
Es verdad lo había olvidado, yo misma le di cuerda, pero yo sólo quería que diera las once y no todas las demás horas. Mal, algo hice mal, no no todo fue mi culpa, el reloj está trabado, de nuevo incertidumbre , que hacer, definitivo no te volveré dar cuerda.
De pronto el reloj da una fuerte campanada, pero, pero..., no son las 11, que raro tal vez el reloj quiere que le de cuerda de nuevo, no, sí, no, sí.....