Se dio cuenta de que se enamoró de sus propios deseos de ternerle cerca, del propio detenimiento del tiempo cuando le tiene cerca, del susurro del viento cuando pasa a través de su cabello, de las figuras que formaba con el humo de un fino tabaco, de las sombras de la luz cuando pasaba entre sus manos.
Enamorada de la pieza con un par de numeros 6, de los dados del cubilete, de su llamada para escapar de la ciudad sólo porque ahí estaba lloviendo, de las ausencias inesperadas, de sus presencias poco ordinarias, del adiós nunca pronunciado por sus labios, de la tristeza perfectamente escondida, de sus soledades que se acompañaron por algunos días, de los juegos de la mal logrados pero bien librados, de su extraña y mala música pero al final reproducida por su cerebro, de su efímera belleza, de sus desganados besos y abrazos, de su absorbente manía de pruebas e intentos de amar.
Se enamoró de ella, ala que una vez él amó, porqué amaría ser ella, amaría ser suya aunque sólo un juego sea, aunque una partida de azar y una botella etílica fueran las causas de la conjunción de la piel, parecida a aquella fusión desde la cual el alma se le partió en millones de cristales capaces de reunirse al insano toque de sus labios, el contacto con su respiración, la agitación del corazón, la aceleración del pulso y los impulsos.
El movimiento de dos seres inertes, sí!, finalmente lo aceptó se enamoró de él y de las circunstancias, porqué aún no puede entender como otro ser puede naufragar dentro de e´l sin ser visto por el mundo, cómo él que ha sabido amar si preguntar, amar hasta lo que no existió, amar hasta lo que no deberías amar, amar lo que no esperaban, cómo no ha entendido que ella puede ser la tabla de salvación del marinero abandonado, el bote de rescate se alejó.
La barca de rescate, eso desea ella, esa que jamás lo arrastrará hasta el olvido, ¿Cómo no lo ha entendido?¿Cómo tu corazón, su pensamiento aún vive con ella? ¿Por qué sólo piensa en opciones y no en soluciones?
Desería gritarle al viento, que podría ser ella la solución, la esperanza, el maldito perro guía, aguardando sólo las migajas, sólo las quejas, sólo las palabras hacía lo que jamás fue suyo, hacia eso que salió corriendo a la primera señal de hundimiento.
Ella sabe como cualquier otro barco de rescate se cansará al no ver señales de sobrevivencia y buscará un buque que lo rescate, es el último SOS de su corazón, rescatale o dejale morir, no le des un salvavidas si la dejarás flotando hasta que su cuerpo se agote y se sumerja, sino es así átala a una roca, deja que sus pulmones se llenen de agua, su interior implosione, su corazón desacelere los latidos que le provocó, los ojos se cierren y el cerebro diga adiós.
Si la quiere salvar, entonces abre el horizonte, regalale un catalejo, acércala a la bahía, ya no la ates a tu espíritu, regalale la foto de la copa de vino que estrechaste con ella, inmortalizala en un trozo de negativo, mátala con tus deseos pero antes admite que son sólo eso, deje de rozar sus labios si lo único que le interesa son las luces neón del escenario.
Sus únicos deseos eran, que la besara incanzablemente hasta que los cubos de ilusiones se derritieran, el sudor se secara y sus brazosa ya no lo anhelaran más, ¡Exijo que el reloj se derrita rápidamente sobre tu piel, deja que las venas sse llenen de mí transpiración, deja, deja, deja, deja de llenar el cuarto de mariposas surrealistas, permite que el alcohol y los acordes me embriaguen de tí, hasta que mis neuronas se colapsen y te dejen abandonado en el baúl de emociones incompletas.DEja que los espíritus incandecentes se vayan hasta que los pueda atar al ayer, hasat que el Sol renazca de las sombras; Cuando cada hoja haya caído, hasta que hayan pasado los días y las hojas crujan de secas y muertas, Súeltame y no lo hagas. DEmonios sigo en le mismo hoyo, en el abismo desagaradable de la confusión, el agujero negro donde la música y la plástica se han vuelto invisibles, contradiciones comunes se han vuelto irreverentes y poco interpeladas.¿En qué me convertiste? en una igual a las demás, otra más, lo único que mi orgullo resistía, no ser ella, lo aniquilaste en fracciones de pasiones y deseos ...